martes, 10 de febrero de 2009

Enajenada

Enajenada vienes a mi. Prometes mil paraisos, mil nuevos destinos, mil nuevos amananeceres contigo. albergas la esperanza que aún te siga esperando y chantajeas con recuerdos manipulados mi razón. Tal vez sea una mujer insensible como todos me definen pero no te dejo hacer, no te creo, no quiero volver a caer y de nuevo te aparto de mi.

Aseguras que todo ha cambiado y que ya no eres la misma y que sabes que si volvemos a intentarlo todo será distinto pero mejor. Ya no volverán tus dudas, ya no habrá huidas, ya no existirán miedos inconexos, las noches no se acabarán sin tí porque quieres no volver a separarte de mi. Corres, corres, corres con tu lengua y me dices que volvamos a empezar desde el principio porque sabes que todo esto tiene sentido.
Enajenada de nuevo te sobrevienen mil fantasmas que te inventas y huyes corriendo de nuevo. Antes de llegar me dices que me odias y que no quieres volver a verme, porque me temes antes de verme. Que mi silencio es cruel y que no puedes enfrentarte a él.

No puedes ser tu propio enemigo, aprende a convivir contigo misma y luego lucha por lo que quieres. Nunca te he odiado. Nunca te he verdaderamente apartado. Sólo he tomado las medidas que nos vienen mejor a las dos. Sé valiente y enfrentate a tus miedos y vencelos. Una vez pierdas ese lastre...igual la vida te muestra otro color.

5 En tu boca:

Edu dijo...

No conozco el contexto, pero el termino "Mujer insensible" parece erroneo, para alguien quien teje palabras que denotan sensibilidad.
Un Saludo.

Laura dijo...

Gracias Edu. No sé, aveces me gustaría analizar menos las cosas o darme menos cuenta de ellas. Un saludo. Nos leemos!

^lunatika que entiende^ dijo...

Vaya... Situación complicada...
Espero que todo vaya bien.

Laura dijo...

Sí lunática, una situación muy complicada que me está trayendo de cabeza. La verdad es que no sé que hacer, llevo una semanaaaaaaaaaaa...Puf. En fín, bienvenida a mi blog. Un saludo. Nos leemos!

Lucía Mon Amour dijo...

La última parte del texto parece dirigido a mi, en el sentido de que yo quería estar bien con mi amor, pero mi cabecita no me dejaba. No era algo que yo elegí. El miedo te bloquea de una manera extraña, te crea ceguera, yo nunca lo sentí hasta conocer a M. Yo la amaba pero no quería estar con ella estando yo mal. Me sentía jodida porque no entendía qué me pasaba y porque no quería estar así con ella. Pero yo no tuve tanta suerte como tú.